Grupo armado desalojó a trabajadores del Edificio Administrativo de la ULA
Pocos minutos después de las 4 de la tarde de este miércoles 31 de octubre del año en curso, tres sujetos, con sus rostros tapados, irrumpieron en los espacios del Edificio Administrativo de la Universidad de Los Andes, de la avenida Don Tulio Febres, conminando con ademanes violentos a los trabajadores a que abandonaran dicha dependencia.
El testimonio de Marisabel Capello, secretaria de Reclamos del Sindicato Profesionales de la ULA y testigo de esta situación, refirió que los sujetos lanzaron morteros piso por piso y supo que se produjeron vidrios rotos en el área de la Dirección de Vigilancia. Expresó que la gente corrió por las escaleras temerosas de sus vidas ante la violencia de estos sujetos.
“Hay una situación de peligro inminente contra cualquier persona, por lo que pido que los trabajadores se abstengan de ingresar a este recinto, dado que no hay condiciones de seguridad frente a estos actos terroristas”, refirió en llamada telefónica que hizo a la estación radial ULA FM 107.7.
Rector se pronuncia
El rector Mario Bonucci, al conocer de los hechos, se pronunció rechazando dichos actos y extendió un llamado al gobernador del estado Mérida, a los fines de que disponga de efectivos policiales que custodien los alrededores del Edificio Administrativo y emprenda el proceso de inteligencia para dar con estos encapuchados.
“Tres o cuatro personas, encapuchadas, con armas, el ambiente es dantesco, la gente sale despavorida y me vi en la responsabilidad de pedirle al gobernador que nos custodie zonas aledañas a esta dependencia, e incluso al Rectorado y que se proceda a la detención de estos delincuentes”, dijo.
Manifestó que estas acciones vandálicas llevan a que los trabajadores del Administrativo abandonen sus puestos de trabajo, generando un daño patrimonial. Además paraliza la nómina y todos aquellos beneficios de salarios pendientes que tiene que ver con empleados, obreros, contratados, profesores y estudiantes.
“La comunidad universitaria no debe tolerar más violencia en su seno, pues esta casa de estudio es el espacio de la civilización, para razonar y para las ideas. Yo creo que por tres o cuatro, que ya todos los conocen y saben de quien reciben las órdenes, no podemos detener a esta universidad que forma profesionales y genera conocimiento”, finalizó



