“Si se afecta la continuidad de la construcción del Campus Biomédico también se afecta al pueblo venezolano”
El doctor Andrés Mendoza, jefe del Departamento de Microbiología de la Facultad de Medicina de la ULA, señaló que el proyecto del Campus Biomédico no es un proyecto nuevo o que haya surgido por el temor a que los terrenos en el que va a ser construido fuesen invadidos, sino que es un proyecto que tiene más de 20 años, que ha pasado por todas las instancias técnicas y administrativas del caso y ha sido proyectado por la Oficina de Planificación y Desarrollo de la ULA, Plandes, además de que cuenta con todos los avales internacionales en cuanto a los estándares en materia de bioseguridad.
Dijo el doctor Mendoza que la interrupción en la construcción del Campus Biomédico en las áreas ya estudiadas y proyectadas afectará a toda esa zona y a sus habitantes, pues su proyección se hizo justamente tomando en cuenta que allí esta el Iahula, la Facultad de Farmacia y Bioanálisis, el edificio de Microbiología, el Instituto de Inmunología y también está proyectado el Instituto de Cardiología, el Instituto de Reumatología y la construcción de la nueva sede de Facultad de Odontología.
Además en estos terrenos está planeado el funcionamiento del Hospital de Niños, que servirá, a su vez, de Centro de Investigaciones sobre Enfermedades Infantiles. Igualmente se prevé la construcción de residencias para los estudiantes de postgrados clínicos y quirúrgicos, del Hospital Universitario, y también una residencia para familiares de personas que estén hospitalizadas en el Iahula. En consecuencia, si no se lleva adelante este ambicioso proyecto –sobre todo tomando en cuenta la importancia que en materia de salud reviste para la comunidad merideña y venezolana la construcción del mismo, en especial para quienes no pueden pagar clínicas ni consultas especializadas- se haría un gran daño a la población en general.
¿Cómo se afecta a la Facultad de Medicina?
“Nosotros estamos en una Facultad a la cual se le nota el pasar de los años, una facultad que ha crecido mucho en disciplinas, en carreras, en masificación estudiantil, que tiene ambientes que fueron diseñados hace 50 y 60 años, por lo tanto existe la urgencia de mejorar y de poner a punto aulas de clase acorde a los requerimientos de los tiempos modernos, es conveniente el disponer de laboratorios adecuados a las necesidades de la medicina moderna, de la medicina del presente siglo, esa medicina que tenga que ver con genética, con biología molecular, con inmunología, con epidemiología médica de avanzada, de tal forma que tenemos la imperiosa necesidad de crecer en espacio físico para poder desarrollar, no solamente la docencia, sino también la investigación”, dijo para concluir el Dr. Andrés Mendoza. María Pérez. Prensa ULA. 9795. Foto: Lánder Altuve.



