Directores y coordinadores se muestran optimistas ante posible reactivación del Plan II
Exhortan al CU a dar respuesta con celeridad
Alejandro Gutiérrez, director del Consejo de Desarrollo Científico, Humanístico y Tecnológico (Cdchta) de la Universidad de Los Andes (ULA) informó que el Consejo Universitario (CU) iniciará la discusión sobre la reactivación del Plan II de Intercambio Científico, refiriéndose a éste como un programa que ha demostrado ser un mecanismo idóneo para el ingreso de personal docente y de investigación a la universidad, lo cual vislumbra una posible y eficiente solución ante el alarmante proceso de descapitalización académica que está sufriendo la institución en la actualidad.
“Vemos con mucho optimismo la discusión que se va a dar en el CU, ya que hemos palpado buena voluntad en sus miembros para resolver el problema que tiene ver con la reactivación del plan, hemos conversado con varios decanos, así como con representantes profesorales y estudiantiles y podemos afirmar que existe una buena voluntad”, señaló el Director del Cdchta, destacando además el interés y la motivación del rector Mario Bonucci ante la posibilidad de llegar a un acuerdo que permita reactivar tanto el Plan II como el Programa de Becarios Académicos.
Plan II y Becarios Académicos deben coexistir
En ese sentido, Gutiérrez destacó la necesidad de mantener los dos programas, explicando que éstos no pueden apreciarse como excluyentes sino que deben funcionar simultáneamente para el beneficio de la institución, por lo cual afirma que los universitarios deben poner toda su capacidad creativa para asegurar los recurso
s a los dos programas. “La utilidad e importancia del Programa de Becarios Académicos no se cuestiona, su aporte para el desarrollo de los postgrados y de la actividad docente de pregrado en todas las facultades y núcleos es muy grande, sin embargo, este tiene que ser sometido a una revisión para mejorar su calidad académica”.
En cuanto al Plan II de Intercambio Científico, el director del Cdchta explicó que los 188 profesores que se incorporaron en su Fase 1 son de los mejores que tiene la institución, quienes actualmente realizan actividades de docencia, investigación y extensión, siendo ya incluso algunos profesores asociados, han hecho doctorados y maestrías, han perfeccionado el manejo de otros idiomas, es decir, una incorporación plena a la vida académica de la ULA, lo cual, a juicio de Alejandro Gutiérrez, demuestra que es un mecanismo idóneo para el ingreso del personal docente y de investigación en la universidad.
Asimismo, Gutiérrez informó que quienes se incorporan al Plan II de Intercambio Científico colaborarán en actividades de docencia, esto de acuerdo al nuevo baremo del programa, el cual permite que estas personas cumplan con 4 ó 6 horas de docencia semanal, contribuyendo así a resolver la crisis de escases de profesores que se tiene en toda la universidad.
Finalmente, Alejandro Gutiérrez resaltó que hay un trabajo de base elaborado por una comisión coordinada por el profesor Rafael Almeida que consideran muy importante y requiere que quienes puedan contribuir trabajen conjuntamente, “exhortamos a todos los miembros del CU para que este punto se discuta con la mayor celeridad posible y se arribe a una decisión favorable para el desarrollo de la academia”, concluyó.
Descapitalización académica, una situación crítica
Por su parte David Díaz Miranda, coordinador del Programa de Intercambio Científico, afirmó que la situación de la descapitalización académica ha evolucionado de tal manera que de no tomarse los correctivos necesarios con celeridad el futuro institucional se verá seriamente comprometido, y señaló al Plan II como una vía académica que reducirá el problema mediante un concurso que evalúa y compromete al personal académico más activo de la institución.
Díaz Miranda resaltó que el programa va dirigido a la formación de personal en las áreas que se encuentren más deprimidas, recordando además que el mismo cuenta con recursos presupuestarios de manera recurrente, habiendo formado entre 1987 y 1997 11 cohortes, con un total de 253 becarios, quienes junto con sus tutores conforman, en la actualidad, una importante masa académica de aproximadamente 400 profesores que generan gran parte del conocimiento científico que produce la ULA.


