La ULA celebró la tradicional Paradura del Niño en el Rectorado

La Paradura del Niño es un sentimiento religioso de fe que sirve para unir e impulsar la participación y colaboración de todo el personal del Edificio del Rectorado (Foto: Lánder Altuve)

Con alegría y entusiasmo la tarde del lunes 28 de enero, el personal que labora en el Edificio Central del Rectorado, así como visitantes, celebraron la tradicional Paradura del Niño, evento religioso popular que forma parte de la cultura andina. El pasillo principal del edificio recibió, al son de la música de parranda, a visitantes, autoridades, profesores y personal universitario que se acercaron para unirse al tradicional acto de fe por medio del cual se para al Niño Jesús que se encuentra en el pesebre.

Las áreas del edificio, engalanadas con adornos navideños, daban mayor luz y colorido a esta festividad, ambiente que demuestra una vez más a los asistentes, el cuidado con que se elabora cada detalle navideño en el principal edificio de la universidad. Vale destacar que para muchas de las personas que asistieron a la Paradura, los miembros del personal de mantenimiento que realizó el pesebre son verdaderos artistas y artesanos pues, mediante un minucioso trabajo, logran recrear de manera espléndida el nacimiento del Niño Jesús.

El fastuoso árbol de navidad del Rectorado, sirvió para que muchos rememoraran anécdotas sobre su elaboración, sobre todo tomando en cuenta que su instalación es una tradición que empezó hace más de 14 años, cuando el señor Ivo Briceño y la inolvidable señora “Chepa”, tal como cariñosamente el personal la recuerda, recibieron una estructura en malla metálica que formaba un caparazón, el cual era recubierto con ramas de pino natural y así formaban el gran árbol de navidad. También el personal recordó los intercambios de regalos que se hacían al pie del arbolito navideño. En todo caso, lo importante es que la Universidad, fiel a la venezolanidad y sus tradiciones, cada año se esmera por mostrar estos iconos navideños, que son de gran atracción para propios y visitantes.

El rector de la Universidad de Los Andes, Mario Bonucci, acompañó desde el inicio esta alegre actividad y destacó la satisfacción de participar cada año en este importante evento religioso propio del estado Mérida. Al respecto expresó que “La Universidad no puede ser solo generación de conocimientos y formación de profesionales. La Universidad, también es participación en las actividades que históricamente nos hace sentir parte de Mérida como lo es la Paradura”.

La tradición anima espiritualmente a todas las personas a seguir adelante un año más, cargados de optimismo gracias a la bendición divina del Niño Jesús. (Foto: Lánder Altuve)

Vale destacar la importante labor en la organización de este evento llevada a cabo por el personal de mantenimiento del Edificio del Rectorado, personal coordinado por el Sr. Ivo Briceño, quienes, gustosamente y con esmero, atendieron la gran afluencia de personas que asistieron, cuidando cada detalle, desde la limpieza, pasando por el sonido, hasta la repartición de velas, ponche y el respectivo y exquisito postre que ofrecieron a los presentes, actividad que contó con el apoyo y la participación de Alfonso Carrillo, Santos Albornoz, Joel Salas, Freddy Alarcón y Alfredo Carrillo.

No menos importante fue la colaboración de la Administración de Secretaría, de la mano de la licenciada Mercedes Avendaño; de la profesora Adalgisa Sifuentes, secretaria ejecutiva del Rectorado; del licenciado Edgar Uzcátegui, administrador de la Diori, y de la licenciada Jenny del Valle Angulo, administradora del Rectorado. (Anny Maldonado/ CNP. 19536/ Prensa ULA)