CON LA APLICACIÓN DEL FORMATO DE TERCERA COHORTE SE AMPLÍA ADMISIÓN ESTUDIANTIL EN LA ULA

 Al ser la Oficina de Admisión Estudiantil de la Universidad de Los Andes (Ofae) la encargada de administrar las políticas de admisión y matriculación, podemos deducir que su mayor y principal responsabilidad es diseñar mecanismos que ayuden a los jóvenes venezolanos a formar parte de la educación superior.

Para ello existe un reglamento fiel a los principios establecidos en la Constitución Nacional: universalidad, transparencia, oportunidad, equidad, diversidad y organización, y en función de ellos la Secretaría de la ULA –dependencia a la que Ofae pertenece- enfoca su mirada a los egresados de la educación media diversificada, graduados de la Misión Sucre y a la población interna, la misma que solicita cambios de opción, carreras paralelas, recuperaciones y renovaciones de cupos, traslados a otras universidades y profesionales que desean cursar una segunda carrera.

Ahora bien ¿Qué oportunidades ofrece la ULA para ingresar a sus aulas?, el profesor Carlos Dávila, director de la Ofae, menciona la aplicación de la Prueba de Selección, pero también se abren espacios para atletas y artistas destacados, estudiantes de alto rendimiento, personas con discapacidad, población indígena y un pequeño porcentaje para los hijos de profesores, empleados y obreros a través del llamado convenio ULA-Gremios.

“Nuestra política de ingreso está ajustada a las exigencias del Estado y cada modalidad reglamentaria tiene sus normas, procederes y lapsos”.

Según estadísticas dadas a conocer por el ex rector de la ULA, Léster Rodríguez, hace cinco años la institución contaba con un promedio de 20 mil estudiantes, pero ahora se registran más de 40 mil. No es raro que en las pruebas aplicadas por la Oficina de Planificación del Sector Universitario (Opsu), aspirantes de toda Venezuela escojan a la Universidad de Los Andes como primera opción de estudio.

Formato F3C: una invención de la Ofae

Para entender el F3C, conocido como Formato de Tercera Cohorte (traducida esta última como conjunto, número o serie), debemos hacer mención al proceso de matriculación, cuya culminación anuncia al joven aspirante que fue aceptado en la tabla de cupos.

“El admitido debe entonces formalizar su inscripción o matriculación en la Oficina Central de Registros Estudiantiles (Ocre) para luego ir a su facultad a inscribirse en la Oficina Sectorial de Registros Estudiantiles (Osre). Esta primera admisión la hacemos en función de la tabla de cupos. pero nos dimos cuenta de que se estaban generando vacantes, es decir, algunos jóvenes no seguían el proceso de ingreso a la ULA”.

La primera conclusión de los integrantes de la Ofae se basó en la probabilidad de que los aspirantes, al enfrentarse a un proceso abierto, tienen libertad para optar simultáneamente por varias carreras y ser admitido, por ende, en más de una; lo cual les ofrece la posibilidad de inclinarse solamente por la de su preferencia.

 “Para llenar estos cupos vacantes debemos llamar a los siguientes aspirantes en orden estrictamente decreciente, y esto es lo que denominamos segunda cohorte, pero aún así, debido a que tenemos tantas modalidades, se genera en las carreras una tercera matriculación, y es allí donde se aplica el F3C. En este caso, nuestro reglamento contempla una convocatoria a los aspirantes que no hemos admitido para que pongan su nombre a disposición y opten por estos cupos vacantes”.

El F3C está digitalizado. Anteriormente el aspirante solicitaba a los consejos de facultad, por escrito, que se le considerara para los cupos vacantes, sin embargo, para evitar la aparición de suspicacias en el manejo de tal petición, en la Ofae se decidió que la recepción de cartas fuera compartida.

“Ahora se reciben en nuestra oficina, en las respectivas facultades y al joven, además, se le da un acuse de recibo para evitar omisiones. El F3C se habilita en un lapso prudencial, lo único que debe hacer el aspirante es aplicarlo e imprimir tres copias. La asignación se hace de acuerdo con los cupos vacantes y con la cantidad de personas que introdujeron el formato”.
El profesor Carlos Dávila dijo también que una vez que se cierran los lapsos establecidos para asignar los cupos a esta tercera cohorte, se contabilizan los F3C y se cotejan con los introducidos en cada facultad, a fin de ser equitativos y dar a los jóvenes la posibilidad de estudiar una carrera en la Universidad de Los Andes.

En las facultades de Odontología y Medicina se generan pocas vacantes. Le siguen Ciencias Jurídicas y Políticas, Humanidades y Educación e Ingeniería. En Arquitectura y Diseño, por otra parte, se han dado muestras de una eficiente matriculación. (Prensa ULA/CNP 6705)

Categorías: