Estudian reglamento para mejorar condiciones del personal docente

Los consejeros de la Universidad de Los Andes realizaron este lunes, en la sesión ordinaria, los primeros análisis de los artículos del Reglamento para la ubicación en el escalafón del personal docente y de investigación de esta casa de estudios superiores.

El rector, Mario Bonucci Rossini, explicó que este tema había sido diferido en varias ocasiones, pero este lunes logró darse la segunda discusión, en la cual se analizaron los primeros artículos para este reglamento universitario.

 “Se dijo que la discusión será hasta las diez de la mañana en cada sesión ordinaria. Es decir, vamos a seguir ahora en todos los consejos hasta las diez de la mañana el análisis del reglamento,  salvo que el Consejo Universitario decida lo contrario. Hemos avanzado aproximadamente cinco o seis artículos y el reglamento dispone de doce artículos”.

Explicó el Rector de la ULA que este reglamento les brinda una oportunidad a aquellos profesores que fueron contratados por varios años, quienes no pudieron ascender en su momento debido, esa condición. Ahora se podrá regular su situación de acuerdo con el artículo 90 de la Ley de Universidades.

“Esta es una deuda que tiene la universidad a lo largo de 15 o 20 años. Este reglamento ya se hizo y se aprobó en primera discusión, ahora lo estamos tratando artículo por artículo. Con este reglamento los profesores contratados, que concursaron, quienes ahora son profesores de escalafón, van a poder pedir una reclasificación”.

Por su parte, el representante profesoral en el Consejo Universitario, Luis Loaiza, indicó que se comenzó hacer justicia para un grupo importante de docentes que tuvieron mucho tiempo contratados. Esta acción del Reglamento de Ubicación, se encuentra basada en una resolución del Consejo Nacional de Universidades de marzo de 1995, y éste, a su vez, del artículo 90 de la Ley de Universidades.

“Ese era un vacío jurídico que tenía nuestra universidad, porque estos profesores, que tuvieron mucho tiempo contratados, no se les podía ubicar en un mayor escalafón ya que no había un instrumento ni un baremo. La discusión empezó artículo por artículo y espero, que en las próximas sesiones, se haga justicia”.

Permisos de la Vicepresidencia
Además de la materia ordinaria discutida, el Rector de la ULA destacó un informe de auditoría interna, solicitado por el Consejo de Desarrollo Científico, Humanístico y Tecnológico por las medidas de recorte presupuestario e instructivo de gastos, en la cual se ratifica que los profesores que van a congresos, a representar a la universidad, así como los mismos estudiantes que se dirigen a eventos científicos y requieren de los recursos económicos de esta dependencia, deben tener el aval de la Vicepresidencia de la República.

El Rectorado de la ULA había pedido el alcance de este instructivo de gasto suntuario del Gobierno hacia la institución, pero por la respuesta de auditoría se percibe que cualquier remodelación, reparación, entre otras obras, requieren del visto bueno del Vicepresidente.

“Debo dejar bien clara mi posición. El Rector finalmente firma los contratos de obra. Ahora bien, no voy a firmar ningún contrato de obra que signifique algunos de los aspectos que están considerados dentro del instructivo de gasto suntuario si no viene con la autorización del Vicepresidente de la República, porque firmar un contrato de remodelación sin su debido permiso es entrar en una acción ilícita”.

Recursos para Arte
Un ejemplo de ello,  fue la aprobación por parte de los consejeros universitarios de los recursos para la remodelación de varias áreas del Edificio San José, en donde se encuentran algunas escuelas pertenecientes a la Facultad de Arte. Sin embargo, ahora se requerirá del visto bueno de la Vicepresidencia para que se puedan ejecutar los recursos y se reacondicione esta edificación.

Noris Pereira, decana de la Facultad de Arte, manifestó su satisfacción por lograr este primer paso en el que, por más de tres años, se había insistido. El costo de las obras durante este periodo se ha incrementado y el aproximado es de 600 mil bolívares fuertes para arreglar las salas sanitarias de las escuelas de música y danza, así como parte del techado en donde se halla el área de artes visuales y diseño gráfico.

“Lo importante es que ya tenemos los recursos, ya fue aprobado el proyecto y ahora nos corresponde seguir luchando para concretar esta obra”, aseveró Pereira.

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